Passivhaus en Málaga

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Dependiendo del clima se debe optimizar el espesor del aislamiento térmico en función del coste y de la mejora de la eficiencia energética. Como demostró el estudio Passive-On sobre ejemplos en el clima mediterráneo, los grosores de aislamiento de cerramientos verticales, cubierta y solera variarían en función de las ciudades.

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Ventanas y puertas de altas prestaciones

Los huecos son el “punto débil” de la envolvente, por lo que se debe poner mucha atención en su ubicación durante el diseño del proyecto, y en su correcta colocación durante la obra.

Las carpinterías utilizadas tienen muy baja transmitancia térmica y las ventanas son de doble o triple vidrio rellenas de un gas inerte. El vidrio es bajo emisivo para reflejar el calor al interior de la vivienda en invierno y mantenerlo en el exterior durante el verano.

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Las personas y los electrodomésticos generan calor, éste es reaprovechado por el sistema de ventilación, al precalentar el aire limpio entrante antes de expulsar el aire viciado.

La cantidad de energía necesaria para acondicionar los espacios es tan pequeña que la podríamos cubrir con una pequeña estufa sin necesidad de un sistema convencional de radiadores o suelo radiante, con el correspondiente ahorro económico que ello supone.

En un edificio Passivhaus, con un caudal de aire fresco de aproximadamente 1/3 del volumen de los espacios, podemos aportar unos 10 W/m de calor, y 7 W/m² de frío en el edificio, fijándose un límite en la demanda de calefacción y refrigeración de aproximadamente 15 kWh/(m²a).[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/3″][vc_column_text css=»»]Ausencia de puentes térmicos

La transmisión de energía no sólo se da en los elementos generales como paredes o techos, sino que también se da en las esquinas, ejes, juntas, etc. Se producen pérdidas o ganancias indeseadas y las temperaturas superficiales en esas zonas suelen ser inferiores a las del resto de la envolvente, pudiendo provocar la aparición de moho.

Se puede construir sin puentes térmicos al: no interrumpir la capa de aislamiento, usar un material con la resistencia térmica mayor si se interrumpe la capa de aislamiento, cuidar las juntas entre elementos constructivos.[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»1/3″][vc_single_image image=»1370″ img_size=»full» alignment=»center» css=»»][/vc_column][vc_column width=»1/3″][vc_column_text css=»»]Estanqueidad al aire

En una construcción convencional, las corrientes de aire que se pueden dar a través de ventanas o grietas provocan incomodidad y hasta condensaciones interiores, particularmente durante los períodos de frío.

En un edificio Passivhaus, la envolvente es lo más estanca posible logrando una eficiencia elevada del sistema de ventilación mecánica. Esto se logra cuidando al máximo la ejecución de las juntas durante la construcción.

La hermeticidad se mide con una prueba de presión (Blower Door), que consiste en crear una diferencia de presión entre interior y exterior a través de un ventilador colocado en la puerta principal. Para cumplir el estándar, el resultado debe ser inferior a 0.6 renovaciones de aire por hora.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_single_image image=»1324″ img_size=»full» alignment=»center» css=»»][/vc_column][/vc_row]